Un día, un príncipe chino oyó cantar a un ruiseñor.
Maravillado por la belleza de su canto, decretó que era un pájaro real que debía estar en palacio. Ordenó su captura.
Cuando le trajeron el pájaro, lo encerró en una magnífica jaula de oro. Le hizo servir los manjares más exquisitos y convocó a los mejores músicos del imperio para que le hicieran compañía.
Sin embargo, por más que fue rodeado de mil atenciones, el ruiseñor dejó de cantar, se desmejoró y murió en una semana.
En cierta ocasión se quejaba un discípulo a su Maestro: «Siempre nos cuentas historias, pero nunca nos revelas su significado» El Maestro le replicó: «¿Te gustaría que alguien te ofreciera fruta y la masticara antes de dártela?»
4 comentarios:
el cuento me parecio maravilloso es muy lindo y creooo que le puede servir a alguien para una tarea ok
el final delcuento no me gusto esijo que lo cambien por fa
-YO- y mis asquerosos egos!
muy lindo
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